¡SEAMOS HÉROES REZANDO!

Este Domingo de Ramos nos marca el inicio de la Semana Santa. Son los días en que vamos a celebrar la pasión, crucifixión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Hoy estamos conmemorando la entrada de Jesús a Jerusalén y su aclamación como Hijo de Dios. Él estuvo acompañado por su pueblo, por sus hermanos, por su familia. Hoy, en tiempo de aislamiento social preventivo y obligatorio, nosotros, como hijos de Dios, también estamos acompañados por nuestros seres queridos. Pero lo más importante es que estamos acompañados por Nuestro Señor y Nuestra Madre María.
Conducidos por Él, tenemos que estar preparados también para acompañar. Es por eso que el Papa Francisco, nos pide a los jóvenes: “ser héroes”, “servir a los demás” y “jugarse la vida” por los otros.

“Mirad a mi Siervo, a quien sostengo. El Padre, que sostuvo a Jesús en la Pasión, también a nosotros nos anima en el servicio. Es cierto que puede costarnos amar, rezar, perdonar, cuidar a los demás, tanto en la familia como en la sociedad; puede parecer un vía crucis. Pero el camino del servicio es el que triunfa, el que nos salvó y nos salva, nos salva la vida. Quisiera decirlo de modo particular a los jóvenes, en esta Jornada que desde hace 35 años está dedicada a ellos. Queridos amigos: Mirad a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino son los que se dan a sí mismos para servir a los demás. Sentíos llamados a jugaros la vida. No tengáis miedo de gastarla por Dios y por los demás: ¡La ganaréis! Porque la vida es un don que se recibe entregándose. Y porque la alegría más grande es decir, sin condiciones, sí al amor. Es decir, sin condiciones, sí al amor, como hizo Jesús por nosotros.”

Vaticano, domingo 5 de abril de 2020.
Papa Francisco

“ser héroes”, “servir a los demás” y “jugarse la vida”

Por eso, desde la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular, nos sumamos al pedido del Santo Padre. Queremos cuidarnos para cuidar a nuestro prójimo. Queremos servir jugándonos por los otros. Queremos entregarnos alegremente para dar amor, el mismo amor que Jesús nos tiene.
En este momento de pandemia mundial, la vida y el amor, junto al servicio, van de la mano. Nos une como hermanos y nos fortalece.
Somos hijos de Dios, nuestra Madre es María y serán Ellos quienes nos sostengan con sus corazones y su amor por el pueblo.

Como peregrinos de la Virgen de Luján tenemos el deber de rezar por nuestros amores, por nuestros amigos, por nuestro prójimo, pero también por nuestros servidores.
En este Domingo de Ramos, tener un símbolo del momento en que Jesús ingresó a Jerusalén, nos dará fuerza para rezar con toda nuestra energía. Por eso el Cardenal Primado de la Argentina, Monseñor Mario Aurelio Poli, nos pide en la Misa de Bendición de Ramos que tomemos cualquier ramo que hayamos podido conseguir para que queden bendecidos.
En tanto que, el Obispo Auxiliar de Buenos Aires, Monseñor Enrique Eguía Seguí nos insta que, como nos enseñó Jesús, nos amemos los unos a los otros:
“La libertad y la felicidad se alcanza plenamente amando como Jesús amó. Pero fíjense. Éste mismo ramo es el que ahora tenemos en casa, el que acabamos de bendecir, el que en esta oportunidad en particular refleja, aunque sea, una rama de una planta o la imagen de un ramo que nos puede llegar a través del celular o de la computadora. Pero ese ramo, en casa, es la expresión también de que Dios, con su amor en Cristo muerto y resucitado, quiere a darnos a nosotros también una nueva vida. Una vida que esté sostenida en la confianza en su amor”.

Recemos como Jesús nos enseñó. Amemos como Jesús nos enseñó. Tomemos la mano de la Virgen María para ser fuertes y ayudar a quienes nos están asistiendo.

#YoMeQuedoEnCasa #RezarPorNuestrosServidores