29 septiembre, 2014

Leccionario Peregrinación a Luján

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43° PEREGRINACIÓN JUVENIL A PIE A LUJAN

“Madre, enseñanos a construir la paz”

 

30  de septiembre  de 2017

  

Breve introducción de la peregrinación:

 

La Virgen de Luján

 

La devoción a la Virgen ha marcado la identidad cultural de nuestro pueblo, en particular a la República Argentina la ha marcado la Virgen de Luján. El milagro de Luján se remonta al año 1630, la prehistoria de nuestra Patria.

 

El hecho del milagro de Luján tiene como característica el silencio: la Virgen no habló. Estaba de paso, peregrinando hacia el Norte y quiso quedarse. Sin palabras. Con esas dos dimensiones tan propias del hombre: peregrinar y arraigar. La maternidad de la Virgen María tiene en nuestra tierra 387 años.

 

También Luján es un cruce natural de caminos, un punto de encuentro, aún desde lo sociológico quienes se encuentran en Luján no lo harían en ningún otro lado.

 

Desde 1975 los jóvenes de la Iglesia empezaron con esta Peregrinación Juvenil a pie bajo el lema “La juventud peregrina a Luján por la Patria”: tal como ocurrió en el milagro de Luján en silencio, con la contundente palabra que es la presencia.

 

Hace ya más de cuarenta años que en la alborada de todos los primeros domingos de octubre una enorme multitud de jóvenes, después de caminar a lo largo de la noche, culminan su peregrinación llegando al Santuario de María, en su advocación de Nuestra Señora de Luján, patrona de la Argentina.

La mayoría, acompañada también por personas mayores, recorre los sesenta kilómetros de la ruta que se extiende desde el límite de la ciudad de Buenos Aires, en el cruce de las Avenidas Rivadavia y General Paz, con la población de Luján, donde la pampa despunta su inmensidad.

 

HOMILÍA DE MONSEÑOR MARIO AURELIO POLI EN LA MISA DE SERVIDORES DE LA PEREGRINACIÓN JUVENIL A LUJAN

Tras la lectura del Evangelio según San Lucas donde se narra la Visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel, el prelado reflexionó;
“Cuando uno se pregunta; ¿porque la Iglesia cuida tanto esta peregrinación y todas la peregrinaciones? ¿Y de dónde salen las peregrinaciones? ¿Por qué la Iglesia Católica tiene como devoción, en este caso, ir a pata a Luján y recorrer estos kilómetros que nos lleva un día y una noche?
Bueno, precisamente acabamos de leer en el Evangelio de San Lucas la respuesta a esta pregunta.
La primera peregrina fue la Virgen!
Después de los acontecimientos de Belén, cuando nace Jesús, el motivo era un censo que hacía el emperador Augusto. Bueno, terminó todo el misterio del nacimiento de Jesús. Aparecen los ángeles, los pastores, los reyes y después, la pareja con el Niño se instala en Nazaret, de donde habían venido.
Y comienza diciendo que, en un momento dado, llegado el tiempo, María – ahora grávida, está embarazada- se va a ver a su prima Isabel de Nazaret a las montañas de Judá. La distancia son cien kilómetros.
A ver! Estamos en el siglo primero. Burro y en pata. Y era imposible que salga una mujer sola en ese momento. Así que hay que imaginarse que van los tres: María, Jesús en su panza – en el Santuario de la Vida- y José, tirando del burro o acompañando. ¡Son cien kilómetros! Les lleva casi dos días en ese tiempo.
Ahí está el secreto de la peregrinación. Ella es la primera peregrina. No se quedó tejiendo escarpines (como quien dice) sino tenía que anunciar a quien llevaba en su seno.
Este texto del Evangelio de San Juan tiene muchas resonancias bíblicas. Este es el trayecto que hacía el Arca de la Alianza, en la antigüedad de los judíos. El Arca de la Alianza tenía tres signos. Un signo de la ley, las tablas de la ley; una especie de estola, un signo sacerdotal; y también un cetro real. Porque esperaban al Mesías (los judíos), verdadero profeta, verdadero rey, verdadero sacerdote.
Y ahora a la Virgen se la llama la Nueva Arca de la Alianza. La otra se perdió, en la segunda deportación cuando al pueblo lo llevan los Babilonios. Pero ahora la Virgen en la Nueva Arca de la Alianza sale a dar este mensaje y en su seno ahora lleva no los signos, sino al verdadero sacerdote, al verdadero profeta y al rey de reyes. Todo un signo este texto que acabamos de escuchar.
Pero vamos a reparar en esto que la Virgen es la primer peregrina. Ella es la que abre el camino. La Visitación que así se le llama a este texto es todo un misterio. Se acerca la Virgen a la casa de Isabel y ahí se encuentran unas parientas. Ella es Virgen y una anciana estéril. Las dos concibieron milagrosamente. En Isabel está Juan el Bautista que se alegra en la panza de su mamá, salta. Y Jesús es reconocido aún por Isabel porque le dice a María: “de dónde viene que la Madre de mi Señor venga a visitarme?”. Todo es misterioso, todo es gracia, todo es don.
Se quedan un tiempo, las parientas y después vuelven a Nazaret, por el mismo camino. Nosotros en Luján venimos en vehículo. Ellos a pata y en burro.
A ver, ¿por qué la Virgen hace esto? No puede no anunciar a Jesús, no puede no ser luz de quien lleva adentro, un testigo. La Virgen es primera discípula, primer testigo de Jesús. Entonces no se lo guarda, lo da a conocer, lo lleva, lo anuncia.
Y la peregrinación tiene todo esto de la primera peregrinación que Ella hizo. Mucho coraje, dejar las comodidades, como las dejó la Virgen, y mandarse sin importar el tiempo ni los kilómetros, sino la misión. La misión de anunciar a Jesús, de ser testigos de Jesús.
Como mucha humildad, les digo: “habla un peregrino”. Hice varias peregrinaciones a pata. Ya ahora los curas confesamos en Luján y nos ponemos al servicio de los peregrinos. Vi de todo en la Peregrinación: gente que no pisaba una Iglesia hacía 20, 30 o 40 años, pero ahí estaban imitando a la Virgen y yendo a Luján.
La Virgen desde Luján, por ser la primera peregrina porque hizo este sacrificio para anunciar a Jesús, es la que atrae.
Ustedes saben que esta multitud de jóvenes, de hombres y mujeres, de chicos, de familias que van con carritos llevando a sus críos es un acontecimiento religioso y mariano. Después los medios harán sus propias interpretaciones, les sacarán punta a algo, de algo tienen que vivir los medios. Entonces van a decir de todo. Pero fundamentalmente es esto: es una expresión profundamente religiosa y es mariana: es la Virgen que atrae. Y ella como es la primera peregrina te enseña a peregrinar. Ella es la servidora del Señor y ha hecho este servicio también a nuestra patria. Ella es la que hizo el trazado del camino.
La peregrinación podemos organizarla, pegar algunos carteles, ya es una autoconvocación, ya no hacen falta ni las redes sociales (…)
La Virgen va sembrando su estilo, su mística, su forma de ser servidora del Señor y de alabar a Dios. ¿Cómo? Caminando.
¿Por qué atrae tanto a los jóvenes? Porque cada hombre y cada mujer tiene un peregrino adentro. Somos en tránsito en esta vida, y quien lo puede negar? Si sabemos cuál es nuestro destino común.
La Virgen nos enseñó precisamente eso! Peregrino, camine al cielo! No vamos camino a cualquier lado tenemos un destino. Así como uno va caminando a Lujan y sabe que se encuentra con la Madre, también en la vida , quien se plantea esto y se llama asimismo peregrino, sabe que tiene un destino feliz junto a Dios .
Es una pedagogía la peregrinación! Es una lección, una enseñanza de vida. Por eso atrae tanto!
La peregrinación no la hace solamente el que va caminando. Ustedes, servidores, también son los que hacen la peregrinación. Es un misterio grande la peregrinación. Son los peregrinos los que hacen parte del camino, lo que la hacen toda, los que llegan reventados y los que llegan en forma atlética. Y también son peregrinos todas las personas que estan rezando por la peregrinación.
En casi todas las diócesis celebramos ese día la misa de la Virgen. Muchos enfermos ofrecen su sacrificio por los peregrinos.
Aunque vemos que la peregrinación se estira, somos un cuerpo: el cuerpo místico de la Iglesia que se hace peregrina. Es hermosa la peregrinación! Porque esta como en el hueso de la Iglesia, es lo más religioso que tiene la Iglesia después de la Eucaristía.
Son también peregrinos los curas que confiesan y ustedes los que van a servir en cada uno de los puestos donde estan destinados, los que van a ofrecer ese día a la Virgen también son peregrinos.
Bueno, vamos a darles gracias a Dios por este don de nuestra Patria. Hace poquito vino un misionero que tenemos en África , que una Iglesia joven a pesar de que tuvimos presencia en los primeros siglos ,después se barrió el cristianismo y hace siglo y medio que el cristianismo volvió a aflorar. No hay peregrinaciones. Pero la gente tiene que peregrinar a veces la misma cantidad de kilómetros que hacemos para ir a la casa de la Virgen para ir a buscar agua o leña.
Así que en todos lados esta la peregrinación: la humana, la religiosa. Es un don que tenemos en la Argentina, es una gracia. No solamente esta, sino todas las peregrinaciones de la Argentina, porque esta es una de las tantas.
Tenemos que darle gracias Dios porque enamora al corazón de los jóvenes. Hay como un reloj biológico. Se acerca la peregrinación y todo se disponen. Preparan el bolso, los amigos, se reúnen en el trabajo, en la escuela, en la universidad, en todos lados se va tramando este misterioso evento religioso y mariano que es la peregrinación.
En esta misa le vamos a dar gracias, y especialmente gracias a ustedes por el servicio. Me decía Juamba (Padre Juan Bautista Xatruch) que son más 5000 los que en la larga peregrinación se ponen al servicio de esta multitud. Ojala se multiplique, esta solidaridad, este ejemplo de entrega de ustedes. En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo. Amen.

 

 26 de septiembre de 2017 – Misa de Servidores – Santuario San Cayetano de Liniers