29 septiembre, 2014

Carta de un Peregrino

Fuerza, caminemos…

 Hay muchos momentos que seguramente vamos a recordar durante nuestra vida, y los vamos a contar llenos de alegría y sentimientos, pero abran bien los ojos, y despierten en realidad todos sus sentidos, y más que nada la memoria que tiene dentro del corazón, porque mañana nos embarcamos en una de las experiencias mas reales que Dios nos pudo haber regalado, es así amigos, mañana mismo Nuestro Señor Jesucristo nos obsequia la posibilidad de pasar un día con María, un día con su Madre, un día con la Reina. Siempre lo van a recordar, es una situación dentro de nuestro existir muy diferente a todas, muy diferente a cada uno de nosotros mismos en la manera de vivirla y a la vez tan igual a todo lo cotidiano y a todo lo que nos une tanto, y que hasta por eso tan sencillo somos hermanos, somos familia, somos hijos de María la Madre de Dios.

Mañana durante todo el camino, el servicio, la oración, el trabajo, hagamos de nuestro corazón uno solo, si, un solo corazón con Cristo, y así empecemos a aceptarnos a nosotros mismos, con todas nuestras virtudes y nuestras miserias y también aceptemos al que tenemos al lado y abracémonos todos juntos en el mismo amor.

Mañana mismo, ya dentro de muy poco, no quedará ninguno de nosotros en el camino, porque la Virgen nos cuida y nos mima, nos guía y nos fortalece, nos acerca a Dios y ruega por nosotros, entonces en nuestras oraciones nos haremos fuertes y caminaremos junto a Cristo, junto a nuestros hermanos, y dentro del cansancio cada vez nos haremos mas fuertes todavía y entonces cuando se den cuenta de que la gracia estuvo con nosotros, nos daremos cuenta de que ya podremos decir que hemos vivido una de las experiencias de fe mas enriquecedoras de nuestras vidas.

Mañana amigos, nuestra parroquia, nuestro barrio, nuestra comunidad, camina, y se une a toda la patria, para pedirle a la Virgen de Luján que queremos una patria para todos, y de ahí en mas empezamos la lucha por la inserción, por el tenernos todos en cuenta, y por reconocer que todos y absolutamente todos somos hijos de Dios, hijos de la misma Madre que el mismo Jesús nos regaló, entonces eso significa que somos todos hermanos, todos con todo nuestro bagaje, la aceptación de los unos y los otros hace a que vivamos más cerca de Cristo.
Este fin de semana tomamos esta opción, hagámoslo desde nuestra fe, y me tomo el atrevimiento de asegurarles sinceramente que: no habrá ninguno de nosotros que no recuerde esta peregrinación, la peregrinación del Bicentenario de la Patria, donde no quedará ningún argentino fuera de nuestros ruegos. Mañana queridos lujaneros vamos por la gloria de Dios, caminamos juntos por nuestra Nación, por su bienestar y por la unión de las personas bajo un mismo amor. Que cada uno de nosotros ponga sus intenciones en manos de la Virgen, que nuestra querida Mamá sabe acercarlas al Cielo, porque conoces el camino a Cristo.

Que viva la Virgen de Luján!!! que viva cada uno de nosotros!!!! que Viva Nuestro Señor Jesucristo!!! que viva La Patria Grande!!! Que viva Dios y su Espíritu Santo en nuestros corazones!!!!

Fuerza, caminemos, que nos espera con los brazos abiertos La Virgen María!!

 

Un peregrino…