3 septiembre, 2018

BEATIFICACION DEL NEGRO MANUEL: CARTA DEL PADRE CACHO GALLINO

El Negro Manuel
(Del Padre Cacho Gallino)

Estimados/as: no suelo usar mucho este medio -más bien poco y nada- pero me parecía que lo que les voy a compartir vale la pena.

El padre Alejandro Pezet es un sacerdote amigo de Bs. As. que hace varios años ejerce su ministerio en la Arquidiócesis de Salta, más precisamente, en Rosario de Lerma. Cada tanto, como estamos mas o menos cerca (150 km.), tratamos de vernos. Al igual que yo y que tantos, conocemos al Papa Francisco desde cuando era nuestro obispo en Bs. As.

Por estos días, Alejandro anda por Roma y se pudo encontrar con el Papa. Aquí les copio el Whats App que me envió el día de Santa Rosa de Lima, la hermosa patrona de América.

Mas allá de la profunda alegría, emoción y humilde orgullo que me causa tener ‘la prueba’ de que el Papa reza por mí cada día, yo sentí que esta era la ocasión para hablarles del ‘Negro’.

Para recordar brevemente su historia, les cito el texto que está detrás de la estampa de la Virgen que se entrega en el Santuario: “En el año 1630 ocurrió el milagro de la Virgen de Luján: la carreta se detuvo y la Virgen se quiso quedar en estas tierras. Y un negro esclavo africano, llamado Manuel, cuidó su imagen hasta el final de su vida en 1686. Recibía a los peregrinos; les contaba el milagro; ayudaba a sanar a los enfermos y fue libre bajo el amparo y amor de su Madre. Se defendía diciendo: “SOY DE LA VIRGEN NOMÁS”.

Agrego que, el primer capellán que tuvo la Virgen fue el Padre Pedro Montalbo que llegó muy enfermo a los pies de la Virgen pidiéndole por su salud. El Negro Manuel lo ungió con el aceite de la lámpara de la Virgen y se sanó. A partir de ese momento, se convirtió en el primer sacerdote dedicado a Nuestra Señora de Luján.

Gracias al servicio de Manuel la imagen de la Virgen no se perdió y, con el tiempo, Ella se convirtió en la Madre de todos los argentinos y de toda persona que habita en estas tierras, especialmente de los más pobres y abandonados.

Hace dos años, la Iglesia en Argentina inició el proceso de investigación para lograr la beatificación del Negro Manuel (el primer paso hacia la declaración de “Santo”). Por eso, es necesario que difundamos su historia que es un ejemplo de amor a la Virgen y a su pueblo humilde, y también que le recemos pidiéndole a él por nuestros enfermos y demás necesidades, sobre todo por nuestra patria en estos momentos tan complicados que vivimos.

Yo, que pude investigar algo de su historia y que trato de colaborar un poquito con los que están en esta causa, con mucha confianza le digo cada día : “Negro, estamos los dos iguales; vos necesitás un milagro para ser beato y yo para vivir; haceme por favor esta gauchada”.

Recémosle con confianza y mucha fe cada día esta sencilla oración al Padre Dios:

“Señor Dios, te pedimos humildemente que para nuestro gozo glorifiques a tu siervo el Negro Manuel, fiel esclavo de la Virgen de Luján. Amén”.

Que él, que está tan cerquita de la Virgen, nos alcance su bendición