Oraciones

ORACIÓN POR LA PATRIA

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación,
una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.

CAUSA DE NUESTRA ALEGRIA

Te miramos, María como causa de nuestra alegría.
Tu alegría nace de este misterio que contemplas: la vida es más fuerte que la muerte.
Nos alegramos porque creíste,
Nos alegramos porque eres Madre de Dios.
Nos alegramos porque eres Madre del resucitado,
Nos alegramos porque esperaste contra toda esperanza,
Nos alegramos porque eres estrella,
Nos alegramos porque tus ojos nos muestran a Dios.
Ayúdanos a caminar en nuestra vida, confiando en el triunfo de Dios.
Sobre todo poder del mal.
Tú que creíste en Él, danos fuerza para llegar a vos.

FELIZ TU

Feliz tu María, que has vivido la resurrección de la mano de tu hijo pasando por la muerte.
Feliz tu, María, que has creído, a pesar de lo difícil del camino.
Feliz tú, María, que vive en la paz del señor.
Feliz tu, María, hambrienta y sedienta en tu corazón siempre,
Que te has saciado finalmente de Dios.
Feliz tú, María, que te entregaste en manos de Dios
Y desde entonces vives llena de su Espíritu Santo.
Feliz tú, María, que vives de la resurrección y nos conduces hacia ella.

ORACION

La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es un sueño, hacelo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cumplilo.
La vida es un juego, jugalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es amor, gózalo.
La vida es un misterio, devélalo.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es un combate, acéptalo.
La vida es una tragedia, domínala.
La vida es una aventura, arrástrala.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es la vida, defiéndela.

MADRE TERESA DE CALCUTA

ORACIÓN POR LA ARQUIDIÓCESIS DE BS AS EN ASAMBLEA

Señor Jesús,
ponemos en tu corazón
nuestra Arquidiócesis en Asamblea:
que sea un fecundo encuentro eclesial
Que desde una profunda y renovada vivencia de la Eucaristía
reforcemos los vínculos de caridad fraterna
y se recree en todos nosotros
la conciencia de pertenecer al único Pueblo de Dios.

Queremos que sea una ocasión
para que en medio de nuestras fragilidades
podamos crecer en santidad.
Que caminando en la presencia amorosa del Padre
fraternalmente superemos desencuentros
y nos perdonemos mutuamente,
teniendo entrañas de misericordia
ante toda miseria humana.

Que el Espíritu Santo renueve nuestro fervor apostólico
y nos dé el gesto y la palabra oportuna
frente al hermano solo y desamparado,
y que nos ayude a mostrarnos disponibles
ante quien se siente angustiado y deprimido.

Que podamos discernir los signos de los tiempos
y descubrir expresiones de evangelización para nuestra ciudad.
Que tu Iglesia en Buenos Aires,
sea un recinto de verdad y amor,
de libertad, de justicia y de paz,
para que todos encuentren en ella
un motivo para seguir esperando. Amén.

Virgen Santa de Luján,
ruega por nosotros.

ORACIÓN

María, sé que me amas como a un hijo.
No me dejes, Madre mía si el camino de esta vida se hace largo y fatigoso!!
No me dejes, Madre mía si me canso y me detengo!!!
No me dejes, Madre mía si me puede el desaliento!!
Tiéndeme tu mano fuerte para que me guíe por la vida.

QUIERO

Quiero amarte más y tengo miedo de perderte.
Quiero aprender a cuidarte y nunca jamás separarme de ti.
Quiero Dios mío, quererte y no atino a serte fiel.
Te quiero y te me escapas, misterioso, infinito y fascinante,
Como el agua entre las manos, pero me dejas tus huellas.
Estoy seguro de tu amor,
Pero no sé si tú seguro del mío, tan a menudo, distraído.
Te recuerdo como te conocí y necesito hoy de tu presencia
Que recrea, humaniza y enamora.
Enséñame a quererte a ti en mis hermanos
Y en mis hermanos a Ti, Dios nuestro.
Quiero, amigo, ser tu amigo y hacer de tu amor al razón de mi vida.
Señor con la luna y con el sol.

PACIENCIA

Dios amigo, cuando la confusión y el cansancio
Se hacen presentes en mi corazón me dirijo a ti, mi serenidad,
Y te presento esta plegaria con las manos abiertas, desnudo,
Confiado en el amor personal y comunitario.
Danos paciencia y coraje, pero no resignación.
Danos paciencia y ánimo, sabiduría y valor para seguir luchando.
Dame paciencia para no contrariarme cuando los demás me contrarían.
Dame paciencia y valor ante el miedo.
Paciencia y constancia en ir trabajando por una sociedad más justa,
Donde nadie viva excluido, rechazado y marginado.
Paciencia, Padre, en mis resistencias, a fin de progresar en el amor de tus entrañas, en la cercanía en ti y en mi prójimo.
Paciencia para ver en los días sin sol, ni agua, ni viento y casi sin tierra,
que van germinando entre nosotros las semillas, casi desconocidas,
de bondad y justicia, de gran cantidad de hombres y mujeres limpios de corazón,
levadura en la masa de nuestros pueblos y ciudades,
signo de tu reino, señor.

Y ACAMPO ENTRE NOSOTROS

No nos has dejado solos. No
Eres un Dios compañero.
Eres un Dios cercano.
Y eres un Dios que te escapas de las manos.
Dios insobornable.
Dios escurridizo.
Dios inatrapable.
Todo comenzó antes de un sí.
Todo comenzó en el corazón de Dios.
Todo comenzó en un derroche de amor.
Todo se hizo posible por un sí.
Todo será posible por un sí.
Todo es una cadena de “sies”
Acampó entre nosotros.
Y Ya somos desde entonces los compañeros de un Dios-hombre.
los acompañados de Dios, los visitados de Dios.
Acampó entre nosotros. Y sigue acompañando en el corazón de los sencillos, en el corazón de los de los hombres y mujeres que, como María, saben tener el corazón abierto.
Acampó entre nosotros. Y sigue acampando, a pesar de los olvidos, a pesar de los desplantes, a pesar de…
Acampó entre nosotros en la sencillez de una virgen
que supo decir si y nos enseña a vivir diciendo si a Dios, que nos enseña a cuidar la vida.

ORACIÓN

María. El cansancio me invade todo el cuerpo y sobre todo el alma.
Es tan difícil aceptar con paz todo lo que sucede alrededor de uno durante esta jornada.
Por eso vengo a vos, María, porque adentro de mí camina un niño inseguro.
Pero junto a vos me siento fuerte y confiado.
Sólo pensar que tengo una Madre como vos, me da ánimo.
Me siento apoyado en tu brazo y guiado por tu mano.
De esa manera puedo, con tranquilidad, retomar el camino.
Renuévame por completo para que consiga ver lo hermoso de la vida.
Levántame para que pueda caminar sin miedo.
Dame tu mano para que acierte siempre con mi camino.
Dame tu bendición, para que mi presencia sea, en medio del mundo.
un signo de tu bendición, amén.

MARIA DEL CENÁCULO

Tú estás allí donde nace lo nuevo.
Simplemente estás allí sin alardes de nada.
Simplemente estás. Virgen,
donde están los discípulos de tu hijo.
Callada como siempre. Pero presente.
Animando y mirando con ojos maternos.
Estás allí, con corazón abierto, con ojos de bodas de Caná,
con manos de servicio, con espíritu de oración.
Y tú estás hoy con nosotros, presencia callada,
presencia operante. Madre de la Iglesia. Ruega por nosotros.

DECÁLOGO DE LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR

Creemos y amamos al Dios Padre y creemos que él conduce nuestra historia.
Creemos y amamos al Señor Jesucristo,
y según su estilo queremos vivir entre nuestros hermanos.
Creemos y amamos al Espíritu Santo y creemos que él anima el servicio de la iglesia.
Creemos y amamos al hombre y buscamos promover el derecho a vivir con dignidad.
Creemos y amamos la verdad y queremos proclamarla en todas nuestras acciones.
Creemos y amamos la justicia y queremos instaurarla en todos los ambientes.
Creemos y amamos la libertad y queremos luchar contra toda forma de esclavitud.
Creemos y amamos la paz y buscamos la integración entre nuestros pueblos.
Creemos y amamos a los pobres y a los débiles,
y queremos promover un mundo solidario con ellos.
Y nos comprometemos a trabajar en nuestra vida personal, en nuestra familia y en la sociedad para construir la civilización del amor con la ayuda de María, Madre y señora de América Latina.

MADRE JUNTO A LA CRUZ

Madre María, tú que junto a la cruz de Jesús permaneciste firme en la fe, ayúdanos a ser fuertes en la fe.
Tú que junto a la cruz de Jesús encontraste consuelo por la esperanza, enséñanos a tener esperanza

ADVOCACIONES MARIANAS EN LATINOAMÉRICA

Ntra. Sra. De la Concepción de la aparecida Brasil
Ntra. Sra. de los Milagros de Caacupé Paraguay
Ntra. Sra. de los treinta y tres Uruguay
Ntra. Sra. del Carmen Chile
Ntra. Sra. de Copacabana Bolivia
Ntra. Sra. del Rosario Guatemala
Ntra. Sra. de la Inmaculada Concepción Nicaragua
Ntra. Sra. de los ángeles Costa Rica
Ntra. Sra. de la Paz El Salvador
Ntra. Sra. de la Caridad del Cobre Antillas
Ntra. Sra. de los Dolores Cuba
Ntra. Sra. de las Mercedes Santo Domingo
Ntra. Sra. de Chiquinquirá Colombia
Ntra. Sra. del Quinqué Ecuador
Ntra. Sra. del Rosario de Lima Perú
Ntra. Sra. de Guadalupe México y América Latina

ADVOCACIONES MARIANAS EN ARGENTINA

Ntra. Sra. de Lujan Reina y Madre de la Argentina
Ntra. Sra. de Itatí Corrientes y Misiones
Ntra. Sra. del Rosario Rosario y Entre Ríos
Ntra. Sra. del Valle Catamarca y La Rioja
Ntra. Sra. del Milagro Salta
Ntra. Sra. del Rosario de Río Blanco y Paypaya Jujuy
Ntra. Sra. de la consolación de Sumampa Santiago del Estero
Ntra. Sra. del Carmen de Cuyo Mendoza y San Juan
Ntra. Sra. de las Mercedes Tucumán
Ntra. Sra. de Guadalupe Santa Fe
Ntra. Sra. María, Virgen Misionera Río Negro
María Auxiliadora Patagonia
Ntra. Sra. del Rosario Islas Malvinas y Atlántico Sur

A NUESTRA SEÑORA DE AMERICA LATINA

Virgen de la esperanza. Madre de los pobres,
Señora de los que peregrinan. Óyenos.
Hoy te pedimos por América Latina,
el continente que tu visitas con los pies descalzos,
ofreciéndole la riqueza del niño que aprietas en tus brazos.
Un niño frágil, que nos hace fuertes.
Un niño pobre, que nos hace ricos.
Un niño esclavo, que nos hace libres.

Virgen de la esperanza, América despierta.
Sobre sus cerros despunta la luz de una mañana nueva.
Es el día de la salvación que se acerca.
Sobre los pueblos que marchaban en tinieblas,
Ha brillado una gran luz.
Esa luz es el señor que tú nos diste, hace mucho, en Belén, a medianoche.

Madre de los pobres:
Hay mucha miseria entre nosotros.
Falta el pan material en muchas casas.
Falta el pan de verdad en muchas mentes.
Falta el pan del amor en muchos hombres.

Falta el pan del señor en muchos pueblos.
Tu conoces la pobreza y la viviste.
Danos alma de pobres para ser felices.
Pero alivia la miseria de los cuerpos
y arranca del corazón de tantos hombres
el egoísmo que empobrece.

Señora de los que peregrinan,
Somos el pueblo de Dios, en América Latina.
Somos la iglesia que peregrina hacia la pascua.

Que los obispos tengan un corazón de padre.
Que los sacerdotes sean los amigos de Dios para los hombres.
Que los religiosos muestren la alegría anticipada el reino de los cielos.
Que los laicos sean, ante el mundo, testigos del señor resucitado.
Y que caminemos juntos con todos los hombres compartiendo sus angustias y esperanzas.
Que los pueblos de América Latina vayan avanzando
hacia el progreso por los caminos de la paz en la justicia.

Nuestra Señora de América,
ilumina nuestra esperanza.
Alivia nuestra pobreza,
Peregrina con nosotros hacia el Padre. Así sea.

SALVE

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
Vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva,
A ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, Abogada nuestra,
Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos,
Y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.
¡OH clementísima, OH piadosa, OH Virgen María!!

A SOLAS CON LA MADRE

Señora, Madre de Cristo, no vengo ahora a rezar.
Yo nada tengo que ofrecer y nada tengo que pedir.
Vengo solo para mirarte a Ti Madre.
Mirarte, llorar de felicidad al pensar que soy tu hijo, y que tú estás aquí.
¡Estar contigo donde tu estas María!
No decir nada, contemplar tu rostro.
Dejar al corazón que cante con sus propias palabras.
No decir nada, contemplar tu rostro.
Dejar al corazón que cante con sus propias palabras.
No decir nada, solo cantar, porque se tiene lleno el corazón.
Porque tú eres hermosa.
Porque tú eres inmaculada,
la mujer en la gracia por fin restaurada.
Porque eres la madre de Jesucristo,
Que es la verdad en tus brazos y fruto único.
Porque tú estas aquí siempre,
Nada mas porque tú eres María, nada mas porque existes.
Te doy las gracias
Madre de Cristo y mía.

ORACIÓN FINAL

Madre y Reina
Que quisiste visitar la tierra Argentina
Y quedarte a vivir entre nosotros, junto al Río Luján,
Para unirnos como pueblo de hermanos
Y mostrarnos el camino hacia Jesús
Repitiéndonos siempre aquello del evangelio
“Ustedes hagan lo que él les diga” (Jn, 2-5)
Nosotros te damos gracias.
Ahora
Celebrando en que nuestros antepasados
Nuestros padres y nuestros abuelos,
hombres y mujeres simples,
hombres y mujeres del pueblo,
hombres de la iglesia y de la patria.
Te coronaron Reina nuestra
como muestra de un cariño grande
Y respuesta de tu materna fidelidad,
como reafirmación sincera
del deseo de vivir bajo tu manto,
nosotros queremos renovar con nuestro ardor,
la apertura de nuestros corazones a Jesús,
en la nueva evangelización.
Sabemos que lo que esperas de nosotros
es apertura y amor a Jesús y al prójimo.
MADRE Y REINA DE LUJAN
quédate entre nosotros y guíanos.
Bendice a la iglesia Argentina,
a la patria y a las familias.
Cuida nuestros niños,
orienta a los jóvenes
y sana a los enfermos.
Ayúdanos a construir un mundo nuevo
donde podamos vivir, de veras
la experiencia fraternal del evangelio.
enséñanos a vivir con generosidad y a amar sin interés
Madre y Reina de Luján
enséñanos a cuidar la vida
quédate con nosotros!!! Amén

Rosario del Santuario