4 octubre, 2018

2do. Encuentro preparatorio de Luján 2018

Todos los encuentros se enmarcarán con el evangelio del

Buen Samaritano: todos los puestos sanitarios y de apoyo

formamos una ÚNICA POSADA donde recibimos a los

peregrinos que Jesús nos deja, la Virgen María es la dueña de

esa gran posada; aquellos que atendemos esa posada somos,

por lo tanto, “los posaderos de los Virgen de Luján”

2do. Encuentro preparatorio de Luján 2018

14 de septiembre 20:45hs.   – San Cayetano – Liniers

21hs. Comienzo

Repasamos el encuentro anterior…

En este segundo encuentro reflexionamos la segunda parte del lema:

“…DANOS FUERZA…”

Pasamos un video con imágenes de la Pere…

Todos estos peregrinos que vimos aquí tienen una “fuerza” especial…algo que los hace caminar tanto para llegar a la Casa de su Madre.

21:15hs.

¿Cuál o cuáles son esas fuerzas? ¿Qué es lo que lo hace caminar al peregrino?

Invitamos al diálogo; van respondiendo esta pregunta y vamos anotando en un afiche…

21:25hs.

Pasamos un power con 15 fotos aprox. con lo que nosotros creemos que son las “fuerzas” de los peregrinos…(ponerle un números a cada foto; este power seguirá pasando luego en el trabajo grupal)

1.El bebé que lleva en el carrito

2.La Imagen de la Virgen ….que llevan en sus manos, en la mochila, en andas…

3.Un bastón

4.Un amigo

5.La fe

6.El hombro del que está al lado que lo sostiene

7.Una enfermedad

8.Un embarazo buscado, deseado

9.Un bebé

10.Un hogar

11.Casarse

12.La comunidad

13.El recibirse de…

14.Un viaje

15.Un sueño

16.Un auto

21:30hs.

Reflexionamos 5 minutos en forma individual…

¿Cuál es de estas fotos te da fuerzas a vos? ¿Por qué? (cada uno la responde con el corazón…las fotos siguen pasando para que la gente las vea y pueda reflexionar)

21:35hs.

Trabajo grupal:

a. Les pedimos que reflexionen para hoy

¿Qué hace María como Madre, como “posadera” frente a ese peregrino que entra al Puesto Sanitario/ Apoyo?

De la mano de esto vamos a responder en grupos:

¿Qué cosas hacemos en el Puesto Sanitario/ Apoyo ( o en nuestras comunidades) que fortalecen al peregrino?  Compartamos los secretos de nuestros puestos (de nuestras comunidades)

b. ¿A nosotros, como posaderos, (como comunidad) qué nos da fuerza para servir?  (El peregrino me da fuerza porque me invita a no aflojar…)

c. ¿Qué le decimos al peregrino cuando se va del puesto (cuando se desanima en la Pere) ? (Esto lo escriben en una cartulina aparte)

22hs.

Puesta en común.

22:10hs.

Iluminación: Parábola del Buen Samaritano (Lucas 10. 25-37)

Brevemente recordamos el tema de ser habitaciones de una única posada, Jesús es el Buen samaritano que nos trae al peregrino y la posada es la Basílica de Luján, la dueña de la gran posada es la Virgen María y nosotros somos posaderos de ella.

22:15hs.

Oración y bendición final.

Gesto: cada uno recibe el Decálogo del Servidor (se podría buscar el decálogo del Buen Peregrino o adaptar este decálogo al Peregrino)

Tarea para el hogar…

Avisos

22:30hs. FIN

 

DECÁLOGO del SERVIDOR:


1- “Quítate las sandalias porque estás pisando tierra sagrada”: la manifestación religiosa es tierra sagrada, a la que debemos entrar de punta de pie y descalzos de todo prejuicio.

2- “Un buen modo de acercarse a los peregrinos es la contemplación de los gestos, las actitudes, las acciones, los olores, los cantos, los silencios…dejándose impresionar por ellos”

3- “Imitar la mirada del niño que se asombra y se estremece de gozo ante lo que ve…

con la alegría y la ternura de los niños.”

4- “Hay que nacer de nuevo”, para ver el soplo del Espíritu que como el viento no se sabe ni de dónde viene, ni hacia dónde va. Un profundo respeto debe envolver al creyente que se acerca al hecho religioso, una profunda fe empática debe llenar el corazón del contemplativo que no desea cambiar la realidad que observa o rotularla, sino simplemente dejarse impresionar por ella, disfrutándola, saboreándola, llenándose de ella.”

5- “Somos parte del pueblo peregrino: descubrimos que desde el servicio también “peregrinamos”…nuestras manos, nuestros pies, nuestros gestos también son un modo de caminar hacia la Virgen”

6- Detenernos a descubrir la riqueza total del misterio desplegado en la peregrinación, con sus matices tan dispares, en el concierto tan variado y con tantos tonos y escalas distintas de esta “sinfonía del camino”.

7- Evitar el pragmatismo: nuestra cultura occidental es excesivamente práctica, intenta muchas veces dar soluciones o respuestas antes de hacerse las preguntas. La escucha silenciosa es la mejor respuesta ante el misterio del corazón del peregrino…

8- El místico es el único capaz de acercarse a esta experiencia de fe: sólo desde la fe se puede uno acercar hacia una experiencia o manifestación de una experiencia de fe. El Espíritu Santo que inspira al pueblo sencillo y fiel de Dios a tener distintas manifestaciones de fe, inspira también a aquel que las quiere conocer, apreciar, disfrutar, orar con ellas y luego interpretarlas. Recemos con los acontecimientos y los rostros… son los “signos de Dios” en nuestra presencia.

9- Podemos decir que la espiritualidad popular, es la Palabra que Dios dice a su Iglesia, para

enriquecerla con la fe de los sencillos, en esa síntesis de sabiduría sobrenatural entre fe y vida.

10- El valor de la escucha atenta: Estamos ante la presencia del pueblo de Dios que peregrina de forma orante a la Casa de su Madre, por lo tanto, es el momento para dejar algún mensaje, algún impulso de vida, algún empujón hacia una mayor conversión y compromiso en nuestra fe. La mejor actitud como servidores es la de la acogida cordial y atenta, a la manera de María que quiere cuidar a cada uno de sus hijitos.

¿Qué nos une a los Puestos Sanitarios / Apoyo para ser realmente una única posada?

Del Evangelio según San Lucas

Y entonces, un doctor de la Ley se levantó y le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?».

Jesús le preguntó a su vez: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?».

El le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo».

«Has respondido exactamente, le dijo Jesús; obra así y alcanzarás la vida».

Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: «¿Y quién es mi prójimo?».

Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto.

Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo.

También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino.

Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió.

Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo.

Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: “Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver”

¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?».

«El que tuvo compasión de él», le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: «Ve, y procede tú de la misma manera».

Palabra de Dios