2 octubre, 2015

Subsidio Misa de Niños

Vicaría Episcopal para Niños

Arzobispado de Buenos Aires

“Madre, danos fuerza

para unirnos como hermanos”

44º Peregrinación Juvenil a Pie a Luján

PRIMERA LECTURA

Dios Padre nos ha elegido en Cristo,
antes de la creación del mundo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso         1, 3-6. 11-12

     Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor.

     Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido.

Palabra de Dios.

SALMO         Lc 1, 46-48. 49-50. 51-53. 54-55 (R.: cf. 49)

R.   El Señor hizo en mí maravillas: ¡gloria al Señor!

«Mi alma canta la grandeza del Señor,

y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,

porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora.

En adelante todas las generaciones me llamarán feliz.  R.

Porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:

¡su Nombre es santo!

Su misericordia se extiende de generación en generación

sobre aquellos que lo temen.  R.

Desplegó la fuerza de su brazo,

dispersó a los soberbios de corazón.

Derribó a los poderosos de su trono

y elevó a los humildes.

Colmó de bienes a los hambrientos

y despidió a los ricos con las manos vacías.  R.

Socorrió a Israel, su servidor,

acordándose de su misericordia,

como lo había prometido a nuestros padres,

en favor de Abraham

y de su descendencia para siempre.»  R.

ALELUIA        2Crón 7, 16

Aleluia.

Dice el Señor:

Yo he elegido y consagrado esta Casa,

a fin de que mi Nombre

resida en ella para siempre.

Aleluia.

EVANGELIO

Aquí tienes a tu hijo. Aquí tienes a tu madre

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan             19, 25-27

     Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo.» Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre.»

     Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

Palabra del Señor.

APORTES PARA LA CELEBRACIÓN

* Destacar en algún lugar central la imagen o cuadro de la Virgen de Luján.

* Se puede pedir a algunos miembros de la comunidad que peregrinaron a Luján  que den su testimonio.

“Madre, danos fuerza

para unirnos como hermanos”

Recurso

Compartir la experiencia vital de la Peregrinación a Luján: ¿Por qué fueron caminando a Luján?, ¿Qué llevaron en su corazón?, ¿Qué descubrieron en el camino?, ¿Qué les mostró la Virgen en esta peregrinación? …

Lo previo: algunos miembros de la comunidad jóvenes o adultos que hayan caminado a Luján y compartan ágil y brevemente su experiencia de la peregrinación.

Sugerencias para la Predicación:

+ Este domingo nos unimos a todos los que peregrinan hacia el Santuario de Nuestra Señora de Luján.

+ Recordamos con los chicos palabras claves que se dijeron en el relato de la peregrinación a Luján.

+ En el Evangelio de hoy, escuchamos a Jesús que estando en la cruz nos entregaba a la Virgen María como Madre nuestra. La Virgencita, quiere que toda nuestra patria la sienta y sepa que está muy cerca; por eso quiso quedarse milagrosamente en Luján.

+ Si es pertinente podemos contar a los chicos el milagro de Luján.

+ Y desde aquel momento la Virgen se quedó para siempre con los argentinos para darnos su protección y contagiarnos la paz, para unirnos a todos como hermanos bajo su manto, para que pudiéramos tener un lugar donde visitarla para pedirle y para darle gracias, un lugar para que ella pueda abrazarnos con toda la ternura de una mamá.

+ Se quedó en nuestra Patria para poder quedarse en nuestro corazón.

+ Por eso este fin de semana es especial, porque como la gran familia de los hijos de Dios, muchos van caminando para ofrecerle y regalarle el esfuerzo, llevar sus intenciones y las de sus amigos y familiares, y demostrarle qué importante es para todos y cuánto la amamos.

+ Tengamos mucha confianza en la Virgen María, nuestra Madre. Ella desde el cielo nos protege y nos acompaña en el camino que nos conduce a su Hijo Jesús. Por eso decimos: “Madre, danos fuerza para unirnos como hermanos”

ACTO PENITENCIAL

Luego de cada monición se puede cantar: “Hoy te pedimos perdón” o “Papá del cielo” (en HYPERLINK “http://www.vicariani.com.ar/mp3s.php” \t “_blank” www.vicariani.com.ar/mp3s.php)

+ Señor, Tú que nos invitas a tratarnos como hermanos. Te cantamos… o bien Señor, ten piedad.

+ Señor, Tú que nos invitas a ser agradecidos con los que nos ayudan. Te cantamos… o bien Cristo, ten piedad.

+ Señor, Tú que nos invitas a seguir tu camino. Te cantamos… o bien Señor, ten piedad.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención respondemos: “JUNTO A LA VIRGEN, TE LO PEDIMOS SEÑOR”

1. Te pedimos por la Iglesia, para que ilumine con el amor de Dios todas las realidades del mundo. Te decimos.

2. Te pedimos por el Papa Francisco, para que nos guíe por el camino de la humildad, paciencia y fraternidad. Te decimos.

3. Te pedimos por las personas que peregrinaron hacia el santuario de Luján. Te decimos.

4. Te pedimos que nosotros vivamos como hermanos. Te decimos.

 

ORACIÓN COLECTA

Padre del cielo,

mira a todos tus hijos

y por el amor que le tienes a la

Santísima Virgen María,

regálanos siempre tu paz y amistad.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Padre Bueno, acepta este pan y este vino

junto con nuestros corazones

que quieren que todos formemos

una gran familia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre Bueno,

que podamos construir

una patria justa para todos,

para vivir en paz como hermanos.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 

PREFACIO

Santa María de Luján,

Madre del Pueblo Argentino

V. El Señor esté con ustedes

R. Y con tu espíritu

V. Levantemos el corazón

R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V. Demos gracias al Señor nuestro Dios

R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,

Dios todopoderoso y eterno,

cantar siempre en tu honor

himnos de alabanza por el amor

sin límites que nos manifestaste

en María, Virgen y Madre.

Una humilde imagen de su limpia

y pura Concepción se quedó

milagrosamente junto al río Luján,

como signo de maternal protección

sobre tu pueblo que peregrina en Argentina,

para que, llevados de su mano,

podamos encontrarnos

junto al Cordero inocente

que quita el pecado del mundo,

Jesucristo, tu Hijo, nuestro único Salvador.

A Él lo alaban el cielo y la tierra,

los ángeles y los santos, diciendo sin cesar:

 

SANTO, SANTO, SANTO