“Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”:el lema de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján

Con el corazón encendido y la mirada puesta en el primer fin de semana de octubre, la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular de Buenos Aires presentó oficialmente el lema y la estampa que guiarán los pasos de la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján, el sábado 3 y el domingo 4 de octubre de 2026. El pueblo peregrino se pondrá en marcha este año bajo la consigna: «Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos».

Un llamado a caminar en unidad

Como cada mes de octubre, año tras año, los caminos que conducen al Santuario de la Virgen de Luján se transforman en un reflejo vivo de un pueblo que camina unido. Llevando las realidades, orígenes e historias personales, los pies de María igualan a todos como sus hijos.

El lema de este 2026 recuerda que, al llegar al Santuario y cobijarse bajo el manto de la Madre de la Argentina, las diferencias se diluyen para dar lugar a la fraternidad más profunda, en un tiempo que la Iglesia describe como especialmente necesitado de comunión y reencuentro.

Preparando el camino, cuerpo y espíritu

Como Iglesia peregrina, la preparación para esta gran fiesta de fe comienza no solo en lo físico, sino fundamentalmente en lo espiritual. A partir de ahora, la estampa oficial y la oración del lema empezarán a recorrer cada rincón del país, preparando los corazones de los cientos de miles de peregrinos y servidores que darán vida a las paradas de apoyo y sanitarias a lo largo del trayecto.

Miles de servidores voluntarios trabajan día y noche en puestos sanitarios, de apoyo y de hidratación a lo largo de los más de 60 kilómetros de recorrido. La peregrinación es gratuita y se sostiene gracias a la colaboración y la entrega de la comunidad. 

Más de medio siglo caminando juntos

La Peregrinación Juvenil a Luján es una de las expresiones de fe mariana más multitudinarias del mundo, pero sus raíces nacieron de un gesto sencillo y audaz. Todo comenzó un 25 de octubre de 1975, cuando un pequeño grupo de jóvenes decidió caminar desde el barrio de Liniers, en la Capital Federal, hasta el Santuario de Luján, bajo el lema «La juventud camina a Luján por la Patria». 

Aquella primera marcha, impulsada por sacerdotes que buscaban acompañar la energía y la fe de los jóvenes en tiempos sociales muy complejos, encendió una chispa que no dejó de crecer. Año tras año, la convocatoria se multiplicó de manera exponencial. 

Lo que comenzó como una iniciativa juvenil de la región metropolitana hoy convoca a millones de peregrinos de todas las edades y de todas las provincias argentinas, transformando la Ruta Nacional 7 en un impresionante río de fe, oración, promesas y agradecimiento, sostenido gracias al trabajo desinteresado de miles de voluntarios. Caminar a Luján en octubre es, desde hace más de 50 años, el testimonio vivo de un pueblo que confía sus dolores y esperanzas a los pies de la Virgen.