Historia del Negro Manuel

Historia del Negro Manuel

  1. El Negro es apresado por traficantes de esclavos y llevado en barco desde su tierra africana hasta Pernambuco, en el norte de Brasil.

    Muchos de sus compañeros mueren en el viaje. Él llega sano y salvo al Nuevo Mundo.
  2. El Negro es comprado por un navegante portugués, Andrea Juan. Lo bautizan y lo llaman Manuel.

    En el barco de este hombre es llevado a Buenos aires, junto con un cargamento en el que hay imágenes de la Virgen. La llevan por pedido de un amigo portugués: Antonio Farías de Saa; que necesita una imagen de la Purísima Concepción para poner en la capilla de su estancia en Sumampa, hoy provincia de Santiago del Estero.
  3. El Negro Manuel es entregado por Andrea Juan a su amigo Bernabé González Filiano. Este amigo y nuevo dueño de Manuel, es administrador de una estancia a orillas del río Luján, lo de Rosendo, a donde llevan al esclavo. El cargamento es llevado en carretas desde el puerto hacia el norte. La segunda noche de viaje llegan a lo de Rosendo. Al querer seguir a la mañana siguiente, una de las carretas tirada por bueyes, no se mueve. Luego de varios intentos, bajan uno de los cajones donde está la imagen de la Virgen. Entonces los bueyes tiran de la carreta y esta se mueve. Cuando abren el cajón y ven la hermosa imagen, dicen ¡Milagro! ¡La Virgen se quiere quedar acá!

    El Negro Manuel, testigo de todo, es puesto a cuidar la sagrada imagen. Así se cumple lo de Cristo en la cruz: “Ahí tienes a tu Madre”. Era el año de 1630.
  4. El Negro Manuel estuvo con la Virgen unos cuarenta años, allí en lo de Rosendo, donde ocurrió el milagro.

    El esclavo se ocupaba de la limpieza de la pequeña capilla que se hizo junto a la casa. Mantiene prendida la lámpara de aceite de la sagrada imagen. Recibe a quienes van a ver a la Virgen, les cuenta el milagro y a las personas enfermas les pone el aceite de la lámpara.

    El Negro Manuel es tenido por amigo de todo el pueblo.
  5. El Negro Manuel se queda solo en lo de Rosendo porque Ana de Matos, mujer creyente, compra la sagrada imagen, para llevarla a su casa que quedaba lejos de allí, también a orillas del río Luján.

    Sin embargo, la imagen vuelve dos veces a lo de Rosendo donde el Negro se había quedado.

    Ante ese hecho increíble, Ana consulta al Obispo en Buenos Aires y deciden llevarla a su nuevo destino en la casa de Ana. En esa procesión participa el pueblo y también el Negro Manuel.

    La sagrada imagen se queda para siempre en su nuevo lugar, en lo que hoy es Luján. Esto sucedía en 1671.
  6. El Negro Manuel al ser llevado con la Virgen es reclamado por los herederos de su dueño ya fallecido. Por el pleito que surge, el Negro tiene que ir a Buenos Aires.

    Allí se defendía diciendo: “Soy de la Virgen nomás”.

    La situación s resuelve cuando Ana de Matos y el pueblo hacen una colecta y compran al Negro para que sea de la Virgen y continúe su servicio a la sagrada imagen de Luján.

    Corría el año 1674.
  7. El Negro Manuel al ser vendido por sus dueños, queda definitivamente unido a la Virgen de Luján, a quien reconoce como su Dueña y su Madre.

    El amor de la Purísima por su fiel servidor, de rara candidez y simplicidad, se fue haciendo más grande y así el Negro hacía con el aceite numerosas curaciones de enfermos que llegaban de distintos lugares.

    Así ocurrió con un cura de Buenos Aires que fue a Luján muy grave. el Negro lo ungió en el pecho con el aceite de la lámpara, le devolvió la salud, y le dijo claramente:

    “La Virgen lo quiere para que sea su sacerdote”.

    El padre Pedro de Montalbo prometió hacerlo y así ocurrió.
  8. El Negro Manuel cuando iba a las mañanas a saludar a la Virgen se encontraba con que su manto estaba lleno de abrojos y flechillas de campo, y comprendiendo lo que pasaba le decía con trato familiar y confiado:

    “¿Señora qué necesidad tiene de salir por la noche a ver a sus hijos, siendo tan poderosa, que desde aquí los puede ayudar? Y anda entre los pecadores que no la tratan bien”.

    Manuel se daba cuenta de que la Virgen por se Madre quería ir a visitar los ranchos de los pobres del lugar.
  9. El Negro Manuel ya anciano, con barba crecida, seguía gozando de la amista de todo el pueblo.

    La obra de la capilla, iniciada por Ana de Matos, y que había quedado detenida, es reiniciada y terminada por el Padre Montalbo con la ayuda del Negro Manuel.

    Era 1685.
  10. El Negro Manuel, ya muy enfermo dijo un día:

    “Mi Ama, la Virgen, me ha dicho que voy a morir un viernes y que el sábado siguiente me llevará a la gloria”.

    Y así ocurrió la muerte de Manuel, en los primeros meses de 1686. Habían pasado 56 años del milagro de la carreta.
  11. El cuerpo del Negro Manuel fue enterrado detrás del altar mayor de la iglesia de Montalbo, a los pies de la Virgen de Luján por la fama de santo que tenía.

    Su alma ya libre y llena de luminosa felicidad, voló al cielo, para estar con Dios y con su Madre.

    El predio donde descansan sus restos está ubicado a 50 metros de la Basílica y fue declarado “lugar histórico nacional” por el decreto del Poder Ejecutivo Nacional en 1989.
  12. El Negro Manuel vive en el pueblo creyente que ama a la Virgen como Madre, con preferencia en los humildes, en los que sufren, en quienes padecen males, esclavitud e injusticias.

    Él, que anduvo con la Virgen toda su vida, inspira y anima al pueblo a peregrinar a Ella.

    Acompaña a los que llevan de visita su imagen a las casas, se hace amigo de toda persona y ayuda al pueblo en sus necesidades.

    Y nos ayuda a todos a venerar a la Virgen de Luján como Madre de la Patria, amando mucho a los pobres y haciendo desde ellos nuestra Argentina y la Patria Grande, con los pueblos de nuestra América.
  13. El Negro Manuel, nacido en África, fue traído como esclavo a nuestras tierras.

    Fue testigo del Milagro a orillas del Río Luján en 1630.

    Cuidó la imagen, contó su historia y atendió con amor a los peregrinos durante 56 años, hasta el día de su muerte.

    Él nos dejó esta frase como expresión de su vida:

    “Soy de la Virgen nomás”

    También nosotros podemos hacerla nuestra.

Señor Dios

te pedimos humildemente

que para nuestro gozo

glorifiques a tu siervo

el Negro Manuel,

fiel esclavo de

la Virgen de Luján.

Amén.

Este texto “El Negro Manuel y su vida en la historia de la Virgen de Luján”, fue realizado por el grupo que está promoviendo la glorificación del Negro Manuel, en base a crónicas de 1730 y 1780, que gozan de reconocida validez histórica y eclesial.

Para comunicarse con ellos por lo que quieras sobre el Negro Manuel, sobre favores o gracias recibidos de él, la devoción que tengas, o cualquier información que quieras recibir u ofrecer, enviar mail a negromanuel1630@gmail.com.